A-23 Zaragoza-Huesca |
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http://www.consumer.es/web/es/salud/2007/04/18/161872.php El secreto para comer grasas y no engordar está en un gen. Un equipo de investigadores de la Universidad de Tufts (EE.UU.), coordinado por el científico español José María Ordovás, ha identificado dicho gen, que impide la aparición de la obesidad con independencia de la cantidad de grasa que se consuma. Independientemente de la aplicación médica para personas con problemas de salud respecto al metabolismo de las grasas no deja de ser una ventana abierta a las ansias expansivas de las multinacionales de la alimentación del primer mundo. Podemos comer sin peligro, la ciencia nos permita ingerir cantidades exorbitantes de proteína y grasa animal y no ponernos como toneles. Y quién investiga sobre el impacto sobre el planeta de la sobreexplotación de los recursos naturales para "sostener" este régimen alimenticio hiperprotéico, generalmente de carnes rojas y de grasas saturadas. ¿Esto es un asunto de reparto del alimento disponible o sociocultural? ¿Cuánta tierra cultivable es necesaria por persona? ¿Las necesidades de recursos naturales para alimentar a una persona tienen que ver con la cultura, o es meramente una cuestión científica-cuantitativa? Hay cálculos que indican que la superficie arable por persona en el planeta puede estar en torno a 0,2 hectáreas para el año 2050. Ahora bien, asociar una idea de escasez o abundancia a esta cifra es algo que depende de cuánta tierra sea necesaria para alimentar correctamente a una persona. Es algo que depende de las condiciones medioambientales, de la tecnología agrícola y ganadera y de otros factores. Entre ellos, en un grado muy significativo, de la dieta. Un rasgo sociocultural de la sociedad más industrializada, como es la cantidad de grasa y proteína animal incorporada a nuestar dieta, influye de manera capital para establecer la diferencia entre lo que es suficiente o escaso en algo tan físico y cuantificable como es la tierra cultivable. Así que, qué es lo que hay que discutir desde el ámbito de la macroeconomía, de la biología, de la ingeniería, y demás ciencias acabadas en ías para repartir mejor el alimento en el mundo. Probablemente hay que partir de una redefinición cultural de qué comemos y de cuánto comemos. MUY INTERESANTE --> http://home.cc.umanitoba.ca/~vsmil/ |